Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, dejar de lado todo lo que no fuera la vida, para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido...

martes, 16 de febrero de 2010

Algo de lo que mis ojos vieron,mi mente pensó y mis labios callaron.

El hecho de que exista una minoria privilegiada no compensa ni excusa, la situación de discriminación en la que vive el resto de sus compañeros.
Simone de Beauvoir
 

Miré unos segundos a mi compañera de clase.Varias veces estuve pensando lo mismo.Era víctima de una discriminación por no ser el prototipo normal de chica.Lo que quiero decir,es que su cuerpo estaba gordo.Y,bien,si era víctima,¿quién era el agresor?.Evitaré nombrar,pero todos sabíamos quien era. Su mirada decía tenerlo todo controlado,pero eso es lo que él creía solamente.Oí varias veces como le gritaba ''gorda''.Vi como la mirada de aquella pobre chica se entristecia cada vez más.Cada vez que alguien insultaba a otra persona,él lanzaba esas miradas controladoras de ''te tengo agarrado por el cuello,sé que te hago sufrir,y no te dejaré hasta que seas como todos'' y sonreía.Lo peor de toda esta escena,es que,comprendiendo yo lo que pasaba y observando todas aquellas escenas de las que he hablado anteriormente,mis gestos se reducían a observar atentamente y mi rostro se presentaba pensativo.Ahora pienso,¿por qué no hice nada?.A diferencia de las personas que hay en mi clase,yo no la insulté,ni la discriminé en ningún momento de mi vida,ni insinué nada.Pero,no hice nada simplemente.Creo que es porque no sabría que decir... Lo mío siempre fue la educación,y no me imaginaba diciendo al agresor de aquella persona ''que se callara la puta boca''.Pero al parecer ya están resolviendo el tema con demás maestros.Aún así,espero poder hacer algo si se produce otro ataque psicologico contra su persona.

ALEKSANDRA

1 comentario:

Mademoiselle de Maupin dijo...

Esa es una clara manifestación de dos pecados capitales, de dos gravísimos vicios que la sociedad moderna, capitalista, burocrática, industrial, urbana, materialista y secularizada infiltra en la medula y espíritu de sus miembros, y que todas las demás sociedades que no comparten su torcido orden progresista, es decir, las sociedades tradicionales, censuran. ¿Y cuales son esos dos gravísimos vicios que se manifiestan en la mofa y menosprecio prodigados a una persona gorda por causa de su aspecto físico? Estos: la vanidad y la soberbia. La vanidad puesto que tal actitud discriminatoria nace de la atención erróneamente enfocada hacia lo trivial, hacia las apariencias físicas, así como de una inversión de las prioridades, donde lo accesorio resulta lo prioritario y no lo esencial. Soberbia puesto que tal actitud sitúa al discriminador por encima de su victima, en un plano de pretendida superioridad, de ilusoria superioridad.

Es preciso defender a la victima inocente de manera pacifica, explicando serenamente a los agresores los males que acarrea a nivel individual y colectivo el agredir a las personas sin necesidad de tal, y más aun incurriendo en los vicios o pecados capitales de la vanidad y la soberbia.