Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, dejar de lado todo lo que no fuera la vida, para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido...

domingo, 21 de marzo de 2010

Sin título.

'' Imagínate que un hombre se cae en una fosa de leones. Pero a media altura se queda enganchado en una raíz con los tirantes. El hombre mira hacia abajo. En lo hondo culebrean las serpientes y enseñan sus venenosos colmillos. El hombre mira hacia arriba. Allí espera un león y relame los belfos. El hombre mira hacia delante. De una rama que sobresale crecen frambuesas. ¿Y qué hace el hombre? El hombre se come las frambuesas.''
Cioma Schönhaus, (El falsificador de pasaportes)

...Sobre la sonrisa se percibe la alegría, detrás de ella la hipocresía...
Muere un hámster sin nombre
Sucedió ayer por la tarde. Cuando llegué del instituto me anunciaron que sólo había un hámster(de dos) en la jaula. Pensamos que alguien habría podido dejar la pequeña puerta de la jaula abierta. Ignoramos por qué el otro hámster no se escapó, podría deducir que sufría idiotez. Pensamos que se podía haber tirado desde el desague que hay en el piso de arriba de mi casa, donde está la jaula. El caso es que ese desague solo va al vacío, más vacío y después el suelo del jardín de mi casa. Lo que significa que habría muerto en el acto. Por tanto, obedeciendo a mi instinto forense, bajé al jardín hasta llegar a la escena del crimen. Eché un vistazo. Nada. Entonces, ¿se había ido?. Imposible. Un animal tan pequeño no sobreviviría a tal caída, o al menos se quedaría tonto en el suelo. Miré a mi perra. Pensé en todos los gatos del barrio. Sabía que estaba muerto, pero intentaba encontrar algún indicio de un posible homicidio por parte de un gato o de mi alegre perra. Observé más detenidamente el suelo. Espera, ¿qué era eso?. Me agaché. Habían dos manchas pequeñas de sangre y al lado lo que parecía un mini estómago de hámster. También habían granos de comida que llevaba almacenados en los mofletes. Era, sin duda, un asesinato en primer grado por parte de un gato. Pensandolo mejor, mi perra, cuando cazaba ratones de vez en cuando, nunca lo hubiese despedazado y le hubiese sacado las tripas, simplemente lo hubiese matado. Ahora que no está en su jaula, veo al otro un poco triste. Intentaremos buscarle otra compañera.
Aleksandra

3 comentarios:

Eucalipto dijo...

es un texto un poco raro, pero me ha gustado!!
lo de ''obedeciendo a mi instinto forense'' muuy bueeno!! :)
y con respecto al primer texto.. si, yo tambien comeria las frambuesas, sin duda!
Un besoo

Lenneth Antonella Cohen dijo...

era como un capitulo de CSI
pero mezclado con animales...

El Museo de la Luna dijo...

¿Cómo que un animal tan pequeño no sobreviviría a tal caída? Le recuerdo que un señor apellidado Newton, de nombre Isaac, descubrió las leyes de la gravedad hace varios siglos. Y que se dan casos de ratones caídos a pozos muy profundos, incluso de docenas de metros, que no se han hecho nada al tocar el fondo. Es cuando el animal tiene volumen y pesa mucho, cuando se hace daño al chocar contra el suelo desde gran altura. Por lo tanto me inclino a deducir que el hamster sobrevivió a la caída, pero no pudo soportar su condición de roedor libre y decidió suicidarse al estilo muyahidin, atándose una bomba a la cintura. Lo que el gato se comió fueron los restos del suicidio. Carroña. Los gatos modernos son muy listos y prefieren la comida cómoda que no les obliga a correr. Y apuesto a que ese gato padece obesidad por falta de ejercicio.