Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, dejar de lado todo lo que no fuera la vida, para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido...

jueves, 20 de mayo de 2010

Superficialmente hablando

Antes de nada decir que estoy escuchando la Radio Clásica de la página web de RTVE y me gustaría decirles que pongan obras de verdad y no cualquier chorrada, que aunque sea música clásica puede ser buena o no.
Me pone de los nervios los comentarios de la gente a la que solamente le importa la marca de su ropa, sus perfumes de ochenta euros y su arrogancia por solamente tener todas esas cosas materiales. Me pone de los nervios que critiquen a la gente solamente por como va vestida, como lleva el pelo, como lleva las uñas pintadas o si sus zapatillas son Converse o no. Como si ir vestido de marca te hiciese mejor... Oh, espera, sí, te hace mejor. Cierto cierto cierto. Porque es la manía de criticar a los que no se comportan igual que los demás, a marginarlo hasta que cambie. A hacer del marginado una persona igual de asquerosa que los demás. Obviamente, no estoy diciendo que dejemos de cuidar nuestro aspecto exterior, lo que quiero decir es que el aspecto exterior no debería de tener tanta importancia como se le da hoy en día hasta el punto de criticar a una persona por este. ¿Por qué hay que criticar todo? Me refiero a criticar sobre lo que no sabes verdaderamente, a criticar a alguien que ves por la calle y no conoces, pero lo criticas porque no te gusta su forma de vestir. Estoy segura de que todos lo hemos hecho, yo seguramente también alguna vez. Pero, no debería de hacerse. En el instituto, la gente va vestida como si fuese a salir un sábado por la noche, compitiendo por quien va mejor vestido. Y no hablo sin saber, yo ya he visto casos de estos. Y cosas que, desgraciadamente, ocurren todos los días. La personalidad brilla por su ausencia.

4 comentarios:

ElenaNito dijo...

Es muy cierto...
Pero algo en mí hace que tenga que criticar a las niñas de 16 años que van con tacones a clase.
Ya se que hay que dejar que la gente haga lo que le de la real gana y que vistan como les de la gana, pero hay cosas que salen de mi manera de entender las cosas...
Cierto, no tda la música clásica es buena, pero eso es como en todos los estilos, los hay buenos y no tan buenos.
Saludos¡¡

Juanjo dijo...

Desgraciadamente querida Ger vivimos en un mundo en el que el aspecto exterior se ha convertido en nuestra principal seña de identidad y donde la gente se agrupa ppor tribus urbanas segun sus formas de vestir,buscando de este modo la integracion en el grupo,la aceptacion por parte de este,la masificacion,el disolverse en el anonimato de los borregos.
Yo soy profesor en un insti y a veces alucino de como visten algunas chicas en clase adonde se supone que vienen a instruirse y no de pase de modelos
Besos

*Cristalito* dijo...

Tú has oido una canción del canto del loco y hombres g que dice....

"¿Por que odiar al diferente? si el no es como los demás!!! Cuando todos somos gente, nada mas!!"

Cuanta razon tiene...
Yo tambien odio las BORREGADAS ¬¬' que parecen/emos borregos!!

agata dijo...

El aspecto exterior es la seña de identidad de cada cual, es nuestra carta de presentación al mundo, elegimos cómo queremos que los demás nos vean. Por eso nos gusta tanto criticar :) Pero cuando la crítica se convierte en adicción o hábito no demuestra mas que inseguridad y miedo a las críticas de los demás.