Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, dejar de lado todo lo que no fuera la vida, para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido...

lunes, 7 de junio de 2010

lunes por la noche

Llevo algún tiempo sin escribir debido a algunos problemas inesperados que han pasado en la familia. Así que no tenía la inspiración suficiente, he intentando plasmar algunas palabras, pero todo han acabado en tristes borradores. Contaré algo de mi situación actual...
Solamente me quedan uno o dos días de instituto, mañana no voy, pero creo que tendré que ir el miércoles y el jueves. Puedo decir que ya puedo olfatear un poco de aroma veraniego. Primero por el clima, y después por las cosas que me recuerdan al verano: el ventilador de mi cuarto, yo escribiendo por la noche, todos en pantalón corto y camiseta corta, yo durmiendo sin sábanas, los turistas que empiezan a venir...
Pronto podré bajar a mi porche entre las siete y las ocho de la tarde a leer un libro sentada en una cómoda silla. También tendré tanto tiempo libre que tendré que pensar qué hacer.
Por otra parte, me siento un poco traicionada por mis amigos, pero nada grave. Me gustaría escribir cosas, sé que cosas son, pero no sé ni como empezar, yo diría que son sentimientos... que no puedo escribir. Todo parece una paranoya, bueno, creo que lo es...


>>Se ha adueñado de mi ser una admirable serenidad parecida a esas dulces mañanas de primavera que disfruto con toda mi alma. Estoy solo y me felicito de vivir en este lugar creado expresamente para almas como la mía. Me siento tan dichoso, mi querido amigo, tan sumido en el sentimiento de vida apacible, que mi arte se resiente de ello. Ahora no podría trazar ni una línea, ni dar una pincelada; sin embargo, jamás me he sentido más pintor que en estos instantes. --- Cuando el ameno valle exhala a mi alrededor una tenue neblina y el sol, en su cenit, descansa sobre la superficie de las impenetrables tinieblas de mi bosque, logrando solamente algunos rayos filtrarse en el íntimo santuario, y tendido sobre la alta hierba al borde del arroyo saltarín, descubro, alfombrando la tierra, mil variedades de hierbecillas; cuando siento muy cerca de mi corazón el zumbido de ese pequeño mundo entre los tallos, los incontables e inenarrables formas de los gusanillos, de los mosquitos...
>> ¡amigo mío!, cuando empieza a oscurecer en mis ojos y el mundo que me rodea y el cielo reposan en mi alma como la imagen de la mujer amada --- entonces, a menudo, me invade la nostalgia y pienso: ¡si pudieras volver a expresarlo, insuflar en el papel lo que con tanta fuerza y ardor vive en ti, hasta convertirlo en el espejo del alma...! 
... Pero desfallezco, me siento perdido ante el poder de la magnificencia de estas imágenes.
Las desventuras del joven Werther (Die Leiden des jungen Werther), Johann Wolfgang Von Goethe

3 comentarios:

Juanjo dijo...

El final del curso(como lo sera mas tarde el final del verano)supone el cierre de una etapa de ahio que sea normal ese estado de melancolia que te invade....aunque no dejes que te acabe de vencer....tu espiritu es muy creativo....disfrutalo
Un beso

Mr Brightside dijo...

Comprendo tanto esa sensación de querer escribir algo, pero no poderlo plasmar, es más lo intentas y lo intentas pero nada sale. Ami me ah ocurrido un par de veces, y es incomodo.
Suerte en todo y que bueno que acabes el instituto felicitaciones (:

Cris dijo...

Me gusta la idea de bajar al porche a leer un libro entre las 7 u 8 de la tarde, es relajante.
Nos seguimos?
Un besito :)