Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, dejar de lado todo lo que no fuera la vida, para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido...

jueves, 4 de noviembre de 2010

Sin novedad en el frente

Creo que es casi mi obligación dedicarle una entrada a esta novela antibelicista. En algunos puntos del libro, casi podía sentir la angustia del personaje. Creo que podría definir este libro con una sola palabra: Descorazonador.

Kat cae herido. Estamos solos. Le vendo la herida; parece que le han destrozado la tibia. Le han dado en el hueso, y Kat gime desesperadamente. 
-¡Precisamente ahora! ¡Precisamente ahora!
Le consuelo.
-Quién sabe lo que durará el jaleo. Tú, de momento, te has salvado.
La herida empieza a sangrar en abundancia, y Kat no puede quedarse solo mientras voy por una camilla. Por otra parte, el puesto de socorro no debe de quedar tan cerca.
Kat no pesa mucho. Así pues, me lo cargo a la espalda y me dirijo al puesto de socorro.
Descansamos dos veces. El transporte le produce fuertes dolores. Apenas hablamos. Me he desabrochado la guerrera y respiro con fuerza; sudo y tengo el rostro hinchado por el esfuerzo. A pesar de todo le meto prisa a Kat porque el sitio es peligroso.
-¿Seguimos, Kat?
-No hay más remedio, Paul.
-Vamos, pues.
Lo levanto. Se sostiene sobre la pierna sana y se apoya en un árbol. Entonces le paso el brazo por debajo de las piernas y lo alzo con precaución.
El camino se hace más difícil. De vez en cuando silba una granada. Avanzo lo más aprisa posible, pues la sangre de la herida de Kat va goteando en el suelo. Apenas si conseguimos protegernos de las explosiones porque antes de que podamos cubrirnos ya han pasado de largo.
Nos metemos en un pequeño cráter para descansar un poco. Le doy a Kat té de mi cantimplora y fumamos un cigarrillo.
-Bueno, Kat -digo con melancolía-, ahora tendremos que separarnos. 
Me observa en silencio.
-¿Te acuerdas de cuando requisamos aquel ganso? ¿Y de cuando me libraste de aquel jaleo el día que, siendo todavía un pobre recluta, me hirieron por primera vez? En esa época aún lloraba como un crío. Hace casi tres años, Kat.
Asiente con un gesto.
El miedo a quedarme solo me domina. Cuando se han llevado a Kat, no me quedará ya ningún amigo.
-Kat, tenemos que volver a vernos sin falta si llega la paz antes de que tú regreses.
-¿Crees que con el hueso así volverán a declararme útil? -pregunta amargamente.
-Haciendo reposo se te curará bien. La articulación está intacta. Te lo arreglarán.
-Dame un cigarrillo -me dice.
-Quizá todavía podamos hacer algo juntos más adelante, Kat.
Me siente muy triste. Es imposible que Kat -mi amigo Kat, el de los hombros caídos y el bigotito ralo; Kat, a quien conozco de forma muy distinta a cualquier otra persona; Kat, con quien he convivido estos años-, es imposible que no vuelva a ver a Kat.
- Por si acaso, dame tu dirección, Kat; para cuando vuelva a casa. Yo te anotaré la mía.
Me guardo el papel en el bolsillo. ¡Qué abandonado me siento ya, a pesar de que todavía está a mi lado! ¿Y si me disparara una bala en el pie, para poder quedarme junto a él?
De pronto, Kat profiere un gemido y palidece.
-Vámonos -musita.
Me levanto de un salto, febrilmente, para ayudarle. Me lo cargo a la espalda y empiezo a correr a un ritmo moderado para que no se le bambolee demasiado la pierna.
Tengo la garganta seca; lucecitas rojas y negras bailan ante mis ojos cuando llego por fin al puesto de socorro con los dientes apretados, sin permitirme un nuevo descanso.
Una vez allí se me doblan las rodillas, pero todavía me quedan fuerzas para caer del lado en que Kat tiene la pierna sana. Al cabo de unos minutos lo incorporo lentamente. Las piernas y las manos me tiemblan con violencia; a duras penas puedo coger la cantimplora. Sin embargo, sonrío... Kat está a salvo.
-Podías haberte ahorrado el trabajo -dice el enfermero.
Le miro sin comprender. Señala a Kat.
-Está muerto.
Erich     Maria Remarque

1 comentario:

Juanjo dijo...

No la he leido,pero el texto que has insertado me parece muy emotivo.si la encuentro,la comprare
Gracias por la recomendacion
Besos