Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, dejar de lado todo lo que no fuera la vida, para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido...

viernes, 29 de julio de 2011

Imagina que estás conduciendo por la noche. Las luces delanteras sólo iluminan unos 30 o 60 metros y has de ir desde California hasta Nueva York conduciendo de noche, pero lo único que debes hacer es ver los próximos 30 o 60 metros que tienes delante. Así es cómo la vida suele desplegarse ante nosotros. Confías en que se te desvelen los siguientes 30 o 60 metros y así sucesivamente se irá desplegando tu vida. Y sin duda te conducirá al destino que hayas elegido, porque así lo has querido.
Jack Canfield

2 comentarios:

Mar. dijo...

Me encanta tu manera de verlo! Es bastante optimista C:

besos!

Lucía dijo...

Es así, creo que debes pensar así, eso se llama tener esperanza... Hemos hablado de esto otras veces pero mi vida a tu edad (creo que éramos muy parecidas) era como si por esa carretera de la que habla Canfield, fuese conduciendo yo y la lluvia torrencial, unas veces, otras las nieves otras el viento no me dejasen avanzar, me hiciesen la vida imposible, me rozaban balas, me clavaban cuchillos, todo parecía estar en mi contra y yo con una ira horrible pero poco a poco esos obstáculos fueron desapareciendo...vale que ahora hay otros pero tengo casi todo a mi favor, comeñeros de viaje, una banda sonora genial, cadenas para la nieve, aire acondicionado y tu, querida también lo tendrás. Un besazo