Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida, dejar de lado todo lo que no fuera la vida, para no descubrir, en el momento de la muerte, que no había vivido...

jueves, 24 de noviembre de 2011

El amor no es matemático, pero hay caricias calculadas


Después de todo sé que nada es permanente y que al impaciente se le olvida la miel del presente. Nada es tan urgente, nada tan importante, nada merece más la pena que el instante que tenemos delante y el siguiente y la oportunidad de hacerlo diferente.

3 comentarios:

L! dijo...

Oh...Adoro el texto es preciosoy tiene toda la razón del mundo..
Te sigoo!
Un besitoo:)

Juanjo dijo...

Que buena tu frase...y que acertada.Totalmente de acuerdo
Besos guapa

Mar. dijo...

Es normal que esto falle, a mi me gusta la calle... a ti te gusta el detalle.

C: